¿A Quién Escuchas?


De lo que hablaré este día suele pasar tan a menudo en los trabajos, en los hogares, en los vecindarios, en las iglesias y en cualquier lugar donde hay interacción humana.

Es muy común que en todos los lugares donde hay grupos de personas, existan seres humanos que traten de sembrar discordia y seducir con palabras engañosas a cualquiera que se interponga en sus caminos.

A la largo de mi vida he visto personas desperdiciar su futuro por el sencillo hecho que no pudieron diferenciar la voz de su pastor, esa persona que quiere su bienestar, de la voz de un impostor que solo busca intereses mezquinos, muchas veces impulsados por la envidia, el odio, la venganza o simplemente por el “placer” de destruir.

En mi vida laboral y eclesial me he encontrado en el camino con varios personajes que buscan y tratan de engañarte, dándote ese tipo de “consejos” que siempre quieres oír, esos “consejos” que están a favor de la postura más cómoda. Sin embargo dentro de sus corazones solo tienen ese deseo de hundirte, de verte mal, de verte tal y cual están ellos. Pero, ¿Por qué existen personas así? La respuesta es fácil, son personas que ya se sienten fracasadas, personas que ya se sienten perdidas y simplemente no quieren estar ellos solos en esa condición y buscan otras para que suban a su mismo barco.

Jesús nos advirtió que en esta vida nos encontraremos con muchos “amigos” que entran por la puerta de atrás, que entran a escondidas, que entran con secretos con el fin de persuadirnos a la perdición. Hay muchas personas con grandes talentos, con grandes corazones que han sido seducidos por el poder de las palabras de usurpadores y han tenido finales desastrosos.

Basta ya de dejarte engañar, por sus frutos conocerás a las personas y solo de esa manera podrás reconocer la voz del Padre, que quiere que le escuches para darte vida eterna. Observa la condición de esas personas usurpadoras antes de escucharlas.

Juan 10:2-3

2 Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. 3 A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca.

Josué Manuel Guzmán

Visita mi blog: josueguzman.wordpress.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: