Recuerda, ¡No te puedes engañar!


No es porque uno sea bueno, no es porque diste $1000 en la última teletón, no es porque participaste en un evento benéfico sin cobrar, no es porque le diste de comer a cientos de hambrientos, no es porque fuiste a la iglesia todos los días, no es por nada de lo que tú o yo hayamos hecho, estemos haciendo o vayamos a hacer; somos justificados gratuitamente por la gracia de Dios, mediante la redención que es en Cristo Jesús.

¿Suena enredado verdad? Trataré de explicar de qué va este punto tan importante en tu vida: La gracia de Dios mediante la fe en Jesucristo. Antes que nada déjame decirte que tener fe en Jesús no es solamente tener conciencia y conocimiento que Él existe (dice la Biblia que los demonios no solo saben que existe Dios sino que también le tiemblan) sino que incluye seguir sus pasos. El hombre no es justificado por sus obras, sino por la fe en Jesús. Cabe aclarar que cuando una persona tiene fe en Jesús sus actos no son señalados por ninguna ley, es decir todos sus actos son de bien, son benévolos y no buscan absolutamente ningún interés mezquino.

No te engañes que con tus obras, por más buenas y fantásticas que estas sean, obtendrás la justificación y el favor de Dios. No te estoy diciendo que hacer buenas obras es malo, en lo absoluto, es muy bueno tener un gran corazón y demostrarlo con obras, pero estas no te sirven para justificación si estás esperando hasta el domingo para ir a la iglesia, si el libro llamado Biblia lo tienes como parte de tu colección de libros no leídos por muchos años, si prefieres gastar 2 horas de tu vida viendo una película y no hablar con Dios 10 minutos al día, si no puedes perderte el cigarrito después de ir a la iglesia el domingo, si tus malas palabras brotan de tu boca tal agua en el yacimiento de una roca.

No te engañes pensando que yendo a la iglesia una vez por semana Dios te justificará, no pienses que siendo buena persona y no hacer nada malo a nadie te justificará ante Dios. Dios no quiere tus obras, no quiere tu dinero, no quiere tu intelecto, lo que Él busca es que le entregues su corazón completo, todo sin censura. Deposita tu fe en Dios, cree que Él es el que tiene lo mejor para tu vida. Tu solo no puedes justificarte, por más bueno que seas tarde o temprano quebrantarás la ley de una u otra forma, necesitas de la gracia de Dios a través del sacrificio que Jesús hizo en la cruz. Entrégale a Dios tu corazón y verás cómo tu vida cambia y empezarás a realizar excelente obras ya no por apaciguar el constante golpeteo de la conciencia sino por amor y gratitud a Él. Recibe hoy ese gran regalo de Dios.

Romanos 3. 21 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; 22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, 23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, 25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, 26 con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

Por Josué Manuel Guzmán

josueguzman.wordpress.com


One response to “Recuerda, ¡No te puedes engañar!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: