Poderosa combinación: Amabilidad, Humildad y Fe


No es lo mismo “siéntese” que “tome asiento por favor”; no es lo mismo “Quiero que seas mi novia” a “Delicada flor y bella princesa, me permite que sea esa persona que la enamore todos los días”. La manera cómo decimos las cosas tiene mucho que ver, tanto así que de ese factor depende muchas veces que nos concedan la petición o no. Hoy en día la amabilidad está casi en desuso, un joven ve otra persona que va cargada y no es quien para ayudarle. Una mujer está de pie y ya no hay caballeros que le brinden su asiento. Su mamá, su esposa, su hermana, su novia o su amiga se sube al auto y no le abre la puerta para que entre. No cabe duda que las buenas costumbres se van perdiendo, los buenos modales se han olvidado y nos encontramos en la vida con pocas personas amables.

Hoy quiero hablarte no solo de la amabilidad entre un hombre y las demás personas, sino también de la humildad que debemos de tener al compartir un espacio con nuestros semejantes. Nos sorprenderíamos los dolores de cabeza que hubiéramos evitado al aceptar la ayuda del amigo, al estar consciente de nuestro error y pedir perdón, el aceptar que otra persona tenía la razón. La humildad es una característica poderosa para que Dios se agrade y se acerque a nosotros. Es por esta razón que es tan importante ponerla en práctica desde este preciso momento.

Supongo que ya sabes dónde quiero llegar con todo esto, exacto, “école”, diste en el blanco: qué maravilloso es convertirse en una persona amable y humilde. Es muy difícil pero si lo logramos haremos que Jesús venga a nosotros para brindarnos su favor. Tratemos bien a las personas, seamos serviciales con ellas, seamos amables y aceptemos cuando no tenemos la razón, no hay nada de malo en doblar el brazo, ya dejemos esa cultura de “Jalisco nunca pierde”. Ahora le puedes llevar una taza de café a tu compañero, le puedes llenar el vaso con agua a tu jefe, le puedes pedir ayuda a tu asistente, le puedes decir a tu esposa “mi amor tienes razón en este punto”, puedes decirle a tu novio “gracias por tus consejos los tomaré muy en cuenta”, hoy puedes hacer la diferencia. ¿Sabes cuál es tu recompensa? No solo caerás bien a los demás y tendrás mejores relaciones interpersonales; sino que también Jesús se acercará a tu vida, tal y como lo hizo con un centurión hace muchos años atrás. Tengamos fe de qué Jesús puede obrar un milagro hoy, pero recuerda también que debes ser comedido en pedirlo.

Lucas 7. 3 Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo. 4 Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto; 5 porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga. 6 Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo; 7 por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero dí la palabra, y mi siervo será sano.

Por Josué Manuel Guzmán

Puedes escribirme a pastorjosueguzman@gmail.com


One response to “Poderosa combinación: Amabilidad, Humildad y Fe

  • isabel

    Es tancierta la palabra y con mucha rason pues los buenos modales se an perdido pero gracias a DIOS por poner a sus siervos a ayudar a edificar o a recordarnos que si podemos ser ejemplo bendiciones

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