Unos Cuantos Panes y Dos Pescados


Cada uno de nosotros tiene diferentes tipos de necesidades, y citando un poco a Abraham Maslow y su jerarquización de necesidades humanas las hay fisiológicas, de seguridad, sociales, de estima y de autorrealización. Las primeras son las que se requieren cubrir para poder sobrevivir y lograr un equilibrio con su cuerpo y funciones corporales. Acá cabe la necesidad de ingerir alimentos, de tomar agua, de dormir y de movernos.

Luego existen las necesidades de seguridad que son aquellas en donde uno busca su propia seguridad y protección, por decirlo de otra manera, lograr un estado de orden, estabilidad y seguridad. Luego de sentirnos seguros, la motivación de la vida busca cubrir las necesidades sociales que escudriñan satisfacer en cuanto al amor, pertenencia, amistad, comunicación, o vivir en comunidad. Luego de cubrir las necesidades anteriores empieza a nacer una nueva necesidad, la necesidad de estima. Buscamos ser reconocidos por nuestro trabajo, por nuestros logros, queremos que nos vean como en alguien en quien pueden confiar y contar. Y por último, según Maslow, están las necesidades de autorrealización donde el ser humano busca convertirse cada vez en alguien más de lo que es, y llegar a la meta de lo que cree ser capaz en el futuro.

¿Pero de qué va todo este rollo? Te lo explico a continuación. Solemos encasillar a Dios en una galaxia muy lejana a la nuestra, lo vemos muy lejos, alejados de nuestra realidad como terrícolas y simples mortales. Tenemos la idea que Dios está para mantener los planetas alineados, para que el sol no se apague o para resolver problemas como las guerras mundiales o la contaminación del planeta. Vemos a Dios como un ser preocupado por los cielos, los mares y la tierra.

Si es cierto, Dios tiene control de absolutamente todo; pero también es una gran verdad que Dios te tiene en la mira. Él conoce tus necesidades, Él sabe lo que te hace falta para ser una mejor persona. Él sabe perfectamente que tenemos necesidad de comer, de trabajar, de sentirnos queridos y amados, de que reconozcan nuestro esfuerzo y nuestra hambre por ser mejores personas cada día. Dios es un Dios práctico y que nos conoce. ¿Pero por qué no lo vemos actuar? Sencillamente porque no lo dejamos que actúe en esas cosas de la vida diaria, solo lo dejamos para lo hiper recontra importante, para abrir el mar rojo, resucitar un muerto o curar de una enfermedad que no tiene remedio.

Dios puede actuar con lo poco que tienes, lo puede bendecir y hacer multiplicar hasta que sobreabunda. Él fue capaz de dar de comer a más de 5 mil personas solo con cinco panes y dos pescados, ¿Qué podrá hacer con tus recursos? Lo puedes averiguar si lo haces parte de tu vida diaria y no solo para esos momentos de trascendencia cósmica y espacial. Dios actúa con lo que tienes y lo convierte en sobrenatural. Dios quiere satisfacer todas tus necesidades, solo es necesario que estés cerca de Él para que veas el bien que le hace a tu vida. No verás milagros alejado de Él, solo estando cerca y teniendo fe en Él.

Lucas 9. 16 Y tomando los cinco panes y los dos pescados, levantando los ojos al cielo, los bendijo, y los partió, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante de la gente. 17 Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que les sobró, doce cestas de pedazos.

Por Josué Manuel Guzmán

Puedes contactarme a pastorjosueguzman@gmail.com

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