¿Ya buscaste bien?


Esta vida es de oportunidades, entre más aprovechas las oportunidades más posibilidades tienes de vivir mejor. Pero muchas personas son bien despistadas, no se fijan en nada, no son observadoras. No es broma pero muchas chicas están solteras solo por el hecho que no se dieron cuenta que un joven la estaba cortejando y por tal razón dieron malas señales, arruinando el momento y desaprovechando la valiosa oportunidad. Muchos van a las entrevistas de trabajo y llegan tarde y por ese pequeño detalle no los toman en cuenta para la entrevista. Muchas veces hemos tenido la solución en las narices y no la vemos.

Tú y yo podemos tener 50 camisas, pero hay 5 que son las favoritas con las que nos sentimos cómodos. En una mañana sueñas con ponerte una camisa en particular y resulta que vas al closet e inicias una búsqueda incesante, le has dado 10 vueltas al perchero, vas gancho por gancho y no la encuentras, buscas en gavetas, vas a la lavadora o al lavadero y nada, vas al tendedero o la secadora y nada. Visitas el planchador y tampoco tienes suerte, le preguntas a todos tus familiares en la casa y nadie sabe nada, sin embargo te hacen la pregunta que muchas veces no nos gusta para nada: “¿Ya buscaste bien en el closet?”. Para que te hacen esa pregunta, más que te molestas porque solo tú sabes las vueltas que le has dado al closet, que has ido gancho por gancho. De repente te vuelven a pregunta lo mismo, a lo que tú dices “ven a buscarla vos pues”, con un tono un poco malhumorado. Llega tu hermano menor o el más pequeño de la casa, abre tu closet y en menos de 5 segundos te restriega esa camisa favorita en tu propia cara. Ves la camisa y no lo puedes creer que siempre estuvo en el closet. ¿Te ha pasado? Creo que a todos.

Debemos estar un poco más relajados para empezar a ver en realidad, queremos arreglar nuestra vida, pedimos ayuda y no la vemos. Buscamos una solución a nuestra vida, la buscamos en las amistades, la buscamos en los vicios, la buscamos en otra mujer, en otro hombre, la buscamos en otro país, y pasa el tiempo y no tenemos éxito. Sin embargo hemos estado tan ocupados y tan apurados que no nos damos cuenta que la solución a nuestros problemas siempre ha estado en Jesús, que por cierto este mismo momento está tocando a la puerta de tu corazón ya que quiere entrar a tu vida. No esperes más, recíbelo en tu corazón.

Lucas 24. 31 Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista.

Por Josué Manuel Guzmán


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: