¿Para qué soy bueno?


Hasta los gemelos tienen diferencias entre ellos, nadie es igual al otro, todos tenemos una personalidad singular, un rostro y cuerpo diferente. Ninguno de nosotros somos iguales, algunos nos gusta comer grasoso, a otros comer saludable; a unos nos gustan los colores fuertes, a otros les gusta los colores pasteles; a unos nos gustan la playa, a otros les gusta la montaña; unos prefieren el frío, otros el calor; unos le van al Barcelona, otros al Madrid (engañados, jajajaja). Todos y cada uno de nosotros somos personas únicas, diferentes y sin reemplazo. En verdad nos convertimos en unas obras de arte sin par, Dios nos creó y quebró el molde después. Jamás existió ni existirá otro Josué Guzmán idéntico a mi persona, para bien o para mal no habrá otro como yo. Somos singulares, somos únicos, somos diferentes.

Al hablar de las habilidades también somos diferentes, unos tienen talentos para crear música, otros tienen talento para las manualidades, otros tienen talento para escribir, a otros se les facilita hablar en público, a otros les parece sencillo cocinar, otros se sienten cómodos con las matemáticas. Todos tenemos talentos, cosas que podemos hacer bien y las cuales nos dan la oportunidad de formar parte de un gran equipo.

Hemos dichos que cada uno es diferente al otro y que tenemos habilidades y talentos, ahora la pregunta es ¿Estás aprovechando ese talento para algo positivo? De nada sirve ser el artista más emblemático si con nuestra arte estamos contaminando de odio y malos ejemplos a las demás personas; de nada sirve ser el mejor músico, si con nuestra música estamos provocando traición, mentira, odio, deshonestidades y borracheras; de nada sirve ser el mejor orador, si con nuestras declamaciones o participaciones lo único que provocamos es envenenar más a los jóvenes con malos ejemplos; de nada sirve ser bueno hablando con la gente, si le aconsejamos a una chica de 13 años que se masturbe con su novio de 15 años (caso real en un canal de música latina).

Si tus talentos y habilidades los ocupas para el mal, para propagar los malos ejemplos, para dañar más la inestable y débil mente de los jóvenes, créeme que no tiene mucho provecho. Es triste ir a un centro comercial y ver a una niña, que no pasa de 16 años, sentirse la reina del mundo por el hecho de tener un cigarro en la boca. Es triste que más jóvenes estén titulándose antes en las carreras del sexo que en las universitarias. No podemos seguir así, debemos ocupar nuestros talentos para transformar el mundo. Tú como parte de toda la humanidad tienes gran responsabilidad en poder ser un mejor planeta. ¡¡¡Vamos!!! Tú puedes ocupar esos talentos para algo bueno y propositivo.

1 Corintios 12. 27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. 28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.

Por Josué Guzmán
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