¿Arrepentido o Medio Arrepentido?


La palabra arrepentimiento es una de las palabras más difíciles de llevar a la práctica. ¿Por qué costará arrepentirse de verdad, de corazón? ¿Por qué nos cuesta tanto arrepentirnos? ¿Por qué es tan difícil llevar frutos de arrepentimiento? Son preguntas que trataremos de esclarecer a lo largo de esta reflexión.

El arrepentimiento, según el diccionario de la Real Academia Española, denota dos sucesos: El de un pesar de haber hecho algo y el segundo que se trata de disminuir o reparar el daño causado de una mala acción. Esto quiere decir que una persona puede sentir un pesar, una angustia, un abatimiento por haber hecho un acto determinado, sin embargo, si posteriormente no repara el daño o no trata de atenuarlo, se puede decir que no está genuinamente arrepentido.

El arrepentirse de corazón denota una acción justamente al sentido contrario del suceso no grato. ¿Cuántas veces hemos dicho que estamos arrepentidos y a los días, meses o años volvemos a caer en el mismo error? ¿Será que hemos estado “medio” arrepentidos? Cuando nos arrepentimos de corazón producimos esos frutos llamados frutos de arrepentimiento. Estos son prueba contundente del cambio opuesto a la mala acción, el cual debe ser definitivo. El arrepentirse no es una cuestión temporal o momentánea, es una decisión que dura toda la vida. ¿Verdad que no está fácil eso del arrepentimiento?

Dios perdona nuestros pecados si nosotros nos arrepentimos. Sin embargo estamos entendiendo que el arrepentirnos no es algo tan fácil de llevar acabo, ya que se necesita de mucha valentía, disciplina y seguridad para no volver a cometer el mismo error nuevamente. Esto es sencillo de entender viéndolo de una perspectiva más aterrizada: ¿Beberías dos veces del mismo veneno que está en la misma botella? ¿Volverías a quebrarte la pierna en el mismo hoyo de la calle? ¿Volverías a chocar con la misma pared? ¿Volverías a dejar el carro en el mismo lugar y misma hora donde te lo robaron? Creo que la respuesta a todas estas preguntas es un rotundo y seguro NO. El arrepentirse por los pecados es exactamente lo mismo.

El pecado te mata (ya sea rápido o lento) y no tiene compasión de ti. Es por esta razón que debiera ser ilógico tropezarse dos veces con la misma piedra, caerse dos o más veces del mismo abismo. ¿Sabes qué? después de todo el ser humano no es tan racional como parece ser, ya que nos encanta cometer el mismo pecado. “Perseveramos” en la fornicación, en la mentira, en la lascivia, en la idolatría, en la prostitución, en el cigarro, en la borrachera, en la pornografía y todo aquello que nos daña y que además nos aleja de Dios. El amor de Dios nos perdona si nosotros nos arrepentimos de corazón, si damos la media vuelta y volvemos a sus caminos. Se valiente, toma una decisión de una vez por todas, se persona de palabra y no cambiante. Dale un “ctrl z” a tu vida.-

Mateo 3. 8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento.

Por Josué Manuel Guzmán

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