Ganarse la vida legítimamente


Persona deshonesta con su jefeEstoy leyendo las cartas de Pablo al joven Timoteo y me sorprendo de la claridad con que le habla. A cualquiera le pudiera parecer “pesada” la manera en que Pablo le habla al joven, pero lejos de ser toscas, son palabras muy sensatas, llenas de honestidad y muy puntuales.

Creo que Pablo deseaba que Timoteo no se desviara del camino correcto y es por esta razón que no le habló en parábolas, sino más bien ocupó una manera de comunicarse un poco más ortodoxa. Una de las frases del capítulo 2 de la segunda epístola a Timoteo que más me atrajo para escribir es esta “Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente.”

Vemos que a los amantes de la vida fácil, de los que se valen de hacer trampa para “salirse con la suya” han existido desde mucho tiempo atrás. Creo que como personas que somos, tenemos principios que no deberíamos negociar al momento de ganarnos la vida, estos son: La Honestidad, La Legitimidad y la Integridad (aunque para mi, esta última abarca las primeras dos).

Mi pregunta es: ¿Por qué Pablo le dijo estas palabras tan fuertes y claras a un joven? Creo que Pablo vivía en tiempos donde los más jóvenes estaban dando pautas de rebeldía, ¿No se te hace familiar esto? Estamos viviendo, como bien lo decía mi amigo Carlos Navas, en una época donde la mayoría de las víctimas y victimarios son jóvenes. Las personas de entre 15 a 25 años se han vuelto sendos protagonistas de las estadísticas de violencia y muerte en nuestros países “en desarrollo”.

Pero si bien este es un tema muy amplio donde pudiera escribir por muchos meses, no será, al menos en esta ocasión, mi enfoque para compartir. Muchas personas, entre ellas jóvenes, creen vivir legítimamente solo por el hecho que no roban despiadadamente a una persona, o hacen el asalto a un comercio o cosas por el estilo. Escudriñando un poco más nuestras vidas, nos daremos cuenta que muchos, aunque no salen en titulares de prensa, se ganan la vida de manera ilegítima.

Existen tantos ejecutivos de oficina que se valen de su puesto para llevar acabo actividades deshonestas que tienen como fin último engordar sus carteras de riquezas, obviamente, mal habidas. He visto como empresas engañan a sus clientes dando precios muy por arriba de los reales y justos. He visto como engañan a sus clientes ofreciendo beneficios que no pueden brindar realmente.

Existen compañeros de trabajo que todos los días buscan la manera de “salir en caballito blanco” aunque esto signifique el despido de otra persona. He visto como los ojos de la avaricia mueven a personas a prestar dinero con intereses totalmente fuera de la realidad. Esto no es vivir legítimamente, esto no es ganarse la vida con el sudor de la frente, esto es mas bien, hacer trampa y ser deshonesto en la vida.

Hay señoritas que se valen de sus “encantos” para ganarse la vida. Se ofrecen fácilmente a altos ejecutivos o cualquier persona de la cual puedan sacar muchos beneficios. No es justo que te hayan aumentado de salario, o te hayan contratado por el hecho que eres la amante del jefe. No es justo bajo ningún punto de vista.

Dios es un Dios bueno y misericordioso que perdona nuestros pecados si somos sinceros al arrepentimiento. Créeme que en esta vida todo lo que sembrares eso también segarás.

2 Timoteo 2. Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente.

por Josué Manuel Guzmán

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: