Las consecuencias del orgullo


Estoy leyendo el libro que a nadie le gusta leer o que pocos le hacen caso, estoy hablando del Apocalipsis o Revelaciones. Todo el libro está lleno de metáforas, simbolismo y tramas cargadas de actos sin precedentes. En el capítulo 16 me llamaron la atención dos pequeños versículos el 10 y el 11, donde habla de siete ángeles y sus respectivas copas. Si bien es cierto no te quiero hablar de los significados de cada copa ni mucho menos, sino más bien de las ¡tremendas! consecuencias del orgullo de un ser humano.

Esa frase “mordían de dolor sus lenguas” me ha cautivado y creo que jamás se me olvidará. ¡Hasta donde es capaz el ser humano de sufrir por el orgullo! llegar al punto de morderte la lengua del puro dolor, y después maldecir a Dios, todo por no ceder un espacio en sus ideas y munditos diminutos y minúsculos.

El orgullo es un tremendo defecto que puede acarrearnos mucho dolor, mucho sufrimiento y hasta la muerte. El hombre muchas veces prefiere morir o quedarse solo en vez de aceptar sus errores, o darse por vencido. Hay personas que saben que hacen mal, saben que lo que hace les perjudica a ellos mismos, pero no paran de actuar de esa manera tan desacierta por el simple y sencillo hecho de no doblegarse, de no mostrar debilidad ante el vecino, amigo o prójimo.

En las relaciones de pareja el orgullo puede causar muchos estragos si se le deja aflorar libremente. Cuántas parejas ahora están separadas por el orgullo. Cuántas personas hoy están comiendo polvo por el grandísimo y estúpido orgullo. Cuántas personas hoy están fuera de las iglesias por el irracional orgullo. ¿Cómo es posible que el orgullo llega a ser más valorado e importante que nuestra propia vida, salvación y bienestar? ¿Cómo es posible que hay individuos “racionales” que prefieren morder su lengua de dolor y no aceptar que necesita a Dios?

Te puedes imaginar ¡Qué dolor tan grande se experimenta que el morderse la lengua es un alivio! Debe ser un dolor indescriptible ¿Ya te has mordido la lengua por accidente? verdad que es un dolor espantoso y singular. Pero aun el orgullo es más fuerte y grande que cualquier dolor que el ser humano pueda sufrir.

No dejemos crecer el orgullo en nuestro corazón, no hace bien; todo lo contrario hace mucho mal y destrucción en la vida. Seamos personas humildes, aceptemos nuestros errores, pidamos perdón. No solo esperemos a que el otro resuelva la situación, a que la solución provenga de otra persona. Pide perdón, di un “lo siento”, di un “me equivoqué”, di un “acepto que estoy mal”. Que haya en ti una apertura para crecer y por lo que más quieras evita morderte la lengua del dolor que provoca el ser orgulloso.

Apocalipsis 16. 10 El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas, 11 y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras.

por Josué Manuel Guzmán

pastorjosue.guzman@gmail.com


2 responses to “Las consecuencias del orgullo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: