Causar una buena primera impresión es sencillo


Debemos de comenzar por algo que todo el mundo sabe, o al menos se supone que sabe: Que la expresión de un rostro es mas importante, mucho más, que la ropa que nos ponemos.

Las acciones dicen más que las palabras, y una sonrisa expresa: “Me gusta usted. Me causa felicidad. Me alegro tanto de verlo.” La sonrisa de un bebé tiene el mismo efecto.

¿Una sonrisa poco sincera? No, a nadie engañaremos. Sabemos que es una cosa mecánica y nos causa enojo. Hablo de una verdadera sonrisa, que alegra el corazón, que venga de adentro, que valga buen precio en el mercado de sonrisas verdaderas.

El profesor James McConnel (psicólogo de la Universidad de Michigan) expresó que la gente que sonríe tiende a trabajar, enseñar y vender con más eficacia, y a criar hijos más felices. En una sonrisa hay mucha más información que un gesto serio. Es por eso que en la enseñanza es mucho más eficaz el estímulo que el castigo.

El efecto de una sonrisa es poderoso, aún cuando no se la ve. Por teléfono su “sonrisa” es transmitida, por la voz, al interlocutor. Debemos sonar como si nos alegráramos de oír a la otra persona.

Tiene usted que disfrutar cuando se encuentra con la gente, si espera que los demás lo pasen bien cuando se encuentran con usted.

Usted tiene que empezar a sonreír en esta semana que comienza. Sonría a su esposa, a su esposo, a sus compañeros de trabajo a sus clientes. Usted verá que la sonrisa hará su vida mas feliz. Usted debe comprobar que su sonrisa le producirá dinero, mucho dinero.

¿No tiene ganas de sonreír? ¿Qué hacer? Dos cosas. Primero, esforzarse en sonreír. Si está solo, silbe o tararee o cante. Proceda como si fuera feliz y eso contribuirá a hacerlo feliz. Todo el mundo busca la felicidad, y hay un medio seguro para encontrarla. Consiste en controlar nuestros pensamientos. La felicidad no depende de condiciones externas, depende de condiciones internas.

No es lo que tenemos o lo que somos o donde estamos o lo que realizamos, nada de eso, lo que nos hace felices o desagraciados. Es lo que pensamos acerca de todo ello, y este es el segundo punto para poder sonreir.

Cada vez que salga al aire libre, retraiga el mentón, lleve erguida la cabeza y llene los pulmones hasta que no pueda más; beba el sol; salude a sus amigos con una sonrisa, y ponga el alma en cada apretón de manos.

Pensar bien es crear. Todas las cosas se producen a través del deseo y todas las plegarias sinceras tienen respuesta. Llegamos a identificarnos con aquello en que se fijan nuestros corazones.

Su sonrisa es una mensajera de bondad. Su sonrisa ilumina la vida de aquellos que la ven. Su sonrisa es el sol que rompe a través de las nubes.

Regla número 2: SONRÍA.

Autor: Dale Carniege

Paráfrasis: Josué Guzmán


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: