El Sentido de la Vida


¿Por qué nací?Las preguntas ¿Por qué nací? ¿Para qué estoy en este mundo? y ¿cuál es el sentido de mi vida?, no siempre son correctamente contestadas, es más, muchísimas personas han muerto sin encontrar la respuesta.

Toda persona que ha pasado a un interés mayor del de solo respirar, se ha puesto a pensar al menos por algunos segundos el por qué de su vida en esta tierra, el por qué nació el día que nació, el por qué nació en determinado país y no en otro y otras preguntas por el estilo.

Hacernos estas interrogantes es muy importante, pero todavía más preponderante es encontrar las respuestas concretas y correctas. Es justamente en la búsqueda de saciar nuestro conocimiento acerca del sentido de nuestra vida dónde solemos perdernos. Empezamos a buscar en el lugar equivocado.

Los autores de muchos libros, la enseñanza filosófica, películas y muchos seminarios tratan de vendernos la idea de que el sentido de la vida puedes encontrarlo en ti mismo. La cultura nos dicta que el conocer tus fortalezas, tus debilidades, tus aptitudes, tus limitaciones, el elaborar un buen plan estratégico y el tener mucha disciplina, te llevarán a encontrar más fácilmente la respuesta al sentido de tu vida.

Es justamente en ese punto donde nos equivocamos, cuando pensamos que el conocernos mejor nos dará la respuesta. Si bien es cierto, todas esas premisas de conocernos un poco mejor, de tener claro nuestras fortalezas, nuestras metas y ser disciplinados, nos ayudan a tener éxito en lo que emprendemos, y eso no tiene nada de malo. Sin embargo, el tener éxito y el realizar el propósito verdadero de mi vida, son cosas que la mayoría de las veces son diferentes.

Para saber el propósito de tu vida es necesario preguntárselo al que la creó, a Dios. Solamente en nuestro Creador, es que podemos encontrar las respuestas correctas al por qué estamos en este mundo. Tu y yo no nos creamos, no nos inventamos, ni siquiera solicitamos nacer, mucho menos elegir los padres, el día, el año o el país de nuestro nacimiento. Es mas, ni siquiera estuvo en nuestro poder elegir el nombre que tenemos.

Como lo puedes ver, tenemos muy poco conocimiento de la vida, no sabemos cuando ni donde íbamos a nacer, no decidimos nuestro sexo, nuestro color de piel y de ojos; y tampoco sabemos cuándo vamos a morir. No sabemos si el viaje que hagamos este día al trabajo será el último, o si regresaremos con vida a nuestras casas. Hay muchas cosas muy importantes de nuestra vida que desconocemos y no tenemos control. Nos hace falta Dios para entender el propósito de nuestra vida.

Dejemos de vivir la vida como si realmente tuvieramos control de ella, o como si realmente supieramos el sentido de esta sin preguntarle a Dios antes. El echo de que te vaya bien (o mal) no significa que estés cumpliendo el propósito por el cual te crearon. Debemos de acercarnos a Dios para conocer el verdadero propósito de nuestra vida.

El conocer tu propósito hará más sencillo tu caminar, dejarás de hacer muchas cosas que te quitan el tiempo, perderás el interés en actividades que no son provechosas, y lo mejor de todo, disfrutarás de un descanso y satisfacción en Dios.

Efesios 1. “11En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, 12a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.”

Por Josué Guzmán

3 responses to “El Sentido de la Vida

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: